EL
VIAJE ESPACIAL Y NADA PRETENCIOSO DE DONNIE DARKO
Donnie Darko, drama, thriller psicológico, fantasía; 2001;
EEEUU; producción: Adam Fields, Nancy Juvonen,
Sean McKittrick;
dirección: Richard Kelly; guion: Richard Kelly; duración: 133 min.
La calidad y originalidad de su historia son las
principales virtudes de esta cinta. Son esas mismas, las que la llevan a ser
una perfecta y caótica película, la cual al finalizar, no deseas más que
sentarte en un lugar cómodo para reflexionar toda la tarde: acerca de la existencia.
Lo que hace particularmente única a esta
cinta es que no busca transformar tu pensamiento, ni se da a la tarea de
atiborrarnos de teoría para demostrarnos que su planteamiento está en lo
correcto y “acaban de transformar las leyes de la vida”.
Todo lo contrario, el director se encarga
de narrarte, junto con excelentes actuaciones, una trama “simple” aunque un
poco confusa, sobre: un adolescente con esquizofrenia y sonambulismo, el cual
al parecer debido a estos problemas, se enreda en situaciones poco convenientes.
La trama comienza su ascenso por una montaña rusa, la cual en el momento en que
menos lo esperas te dejará caer sin contemplación alguna.
Sufrirás una estrepitosa caída la cual te sumergirá
en una historia densa, psicológica, filosófica, e incluso con tintes románticos;
por algunos lapsos querrás regresar la película y comenzar de nuevo, porque no sabrás
que hilo conductor seguir. Lo que al menos yo creía comenzaba como una historia más sobre: una persona con
problemas psicológicos, la cual puede resolverlos o encuentran la cura de la
enfermedad y sobrevive.
Resulta que no es nada similar a eso. Ya que nos topamos de frente con un
personaje como Donnie el cual pese a sus delirios esquizofrénicos y cualquier
otra cualidad “negativa” que pudiésemos adjudicarle; es un chico brillante,
sensible y solitario; que ahora se ve en la tarea de desentrañar si lo que está
ocurriendo es solo una ficción que su mente ha creado a su alrededor o si bien,
se trata de una realidad alterna, la cual llega a ser frustrante debido a que
nosotros, ni el protagonista la podemos comprender, ni desentrañar como tal. En
ese punto comenzamos a desarrollar empatía con el personaje, debido a lo problemático
que llega a ser: “ver cosas que los demás no”, tener explicaciones de problemas
que no te habías planteado antes y una elegante solución es la risa que nos
regala Donnie antes del contundente final.
enfermedad y sobrevive.
Resulta que no es nada similar a eso. Ya que nos topamos de frente con un
personaje como Donnie el cual pese a sus delirios esquizofrénicos y cualquier
otra cualidad “negativa” que pudiésemos adjudicarle; es un chico brillante,
sensible y solitario; que ahora se ve en la tarea de desentrañar si lo que está
ocurriendo es solo una ficción que su mente ha creado a su alrededor o si bien,
se trata de una realidad alterna, la cual llega a ser frustrante debido a que
nosotros, ni el protagonista la podemos comprender, ni desentrañar como tal. En
ese punto comenzamos a desarrollar empatía con el personaje, debido a lo problemático
que llega a ser: “ver cosas que los demás no”, tener explicaciones de problemas
que no te habías planteado antes y una elegante solución es la risa que nos
regala Donnie antes del contundente final.
En definitiva, es un viaje que te llevará
por lugares no antes transitados, por problemas que tal vez nunca te habías
planteado de esa forma y en compañía de una banda sonora exquisita. Esta
película se instala en esas joyas del cine de culto, no por sus temas
filosóficos y psicológicos, tampoco por ser una película de costos
extravagantes. Sino por qué resulta ser una película que nos enseña: que la
complejidad está en la simplicidad. Borra en definitiva la idea de la realidad
única y nos hace comprender que somos simples seres deambulando por infinitas,
pequeñas y delicadas líneas, las cuales pueden deformar “nuestra realidad” de
un momento a otro. Calif:
5/5.
“Todo ser que vive en esta tierra está condenado a morir solo”:
Abuela muerte.
Comentarios
Publicar un comentario